Hasta ahora los intendentes realizaron ofertas que oscilan entre los 450 y 500 pesos, pero ATE quiere que el aumento llegue a 750 pesos, tal como se hiciera con los trabajadores de la administración provincial.
Pero el gremio no sólo denuncia que los importes que se ofrecen como aumento están lejos de lo que otorgó la provincia a sus trabajadores sino que también fue aplicado en base a la productividad y asistencia de manera que los importes quedan condicionados a la ausencia del trabajador.
La conciliación obligatoria decretada por el ministerio de trabajo no fue tomada por los intendentes con la consideración que merecen los casos. De hecho algunos de ellos faltaron a las reuniones de la semana pasada generando el fastidio de los trabajadores municipales. Pareciera que a los intendentes no les interesa una solucionar el tema sino que han centrado su apuesta al desgaste y cansancio de los trabajadores.
Por caso los jefes comunales de Corral Quemado, San Fernando, Hualfín, Icaño y Recreo, enviaron a la mesa en las mesas en la conciliación de a semana anteriora funcionarios de segundo rango que sólo se limitaron a tomar nota del pedido gremial.
El titular del CDP, Arnoldo Nuñez, enfatizó que “este último encuentro demuestra la falta de seriedad con que se está tomando el tema”. Frente a este marco es ATE quién redobla la apuesta llamando al paro para la semana próxima y anunció que desde septiembre volverán a la carga para pedir otro aumento salarial que se adecue al registro inflacionario que están tomando los productos de la canasta familiar.
Prensa ATE/ 30-07-2012





