Trabajadores de Senasa, Parques Nacionales, Migraciones y de la
Administración nacional de Aviación Civil, se reunieron en ATE- Iguazú para
analizar la situación del sector estatal y advirtieron sobre la grave crisis
que atraviesan en los distintos sectores.
Amenazas de despidos, traslados, sobre carga laboral,
precarización laboral y el anuncio del vaciamiento de áreas sensibles son
situaciones que destacaron los trabajadores en el marco de la convocatoria
hecha por la Seccional ATE- Iguazú para los trabajadores de las reparticiones
nacionales con asiento en Misiones.
En la reunión, de la que
participaron el titular de la Seccional, Lucas Loza, Miriam López Secretaria
General Adjunta de ATE- Misiones e Hilda Saucedo de la comisión directiva
provincial, Mónica Gurina y Marcelo Grasiadei de la Comisión ejecutiva de la
CTA A, los trabajadores del Senasa destacaron que el ingreso al organismo en
todos los casos se realizó a través de la figura de Monotributo, en su gran
mayoría hoy están afectados a una planta transitoria con contratos que se
renuevan cada año. En diciembre último unos 130 trabajadores fueron despedidos
en todo el país y se anticipa que para en los próximos 2 meses el Estado
Nacional dejará de pagar alquileres y servicios en unas 7 oficinas repartidos
en todo el territorio nacional instándolos a que busquen espacios en otras
reparticiones y o dependencias municipales.
Informaron además que después de julio el organismo desafectara a
los veterinarios que realizan los controles fitosanitarios, quienes se quedarán
sin trabajo ya que se dejará de prestar este servicio que es fundamental para
garantizar condiciones de salubridad para el transporte de alimentos.
En la dirección Nacional de Migraciones la situación no es menos
grave. El intenso tránsito en uno de los 2 puntos fronterizos más importantes
de la Argentina, no está acompañado por condiciones mínimas para que puedan
cumplir las tareas. “Hay abuso de poder, en ocasiones estamos trabajando con 12
horas de recarga, no tenemos baños para el personal, son los mismos baños
públicos que usan miles de personas y debemos perder tiempo haciendo cola para
entrar al baño que siempre está sucio”, acusaron los compañeros antes de
agregar que “los que pensaron las oficinas para acreditar el paso internacional
nunca pensaron que esos cubículos no tienen condiciones para los
trabajadores”. Apuntaron además a la
inequidad salarial que se registra entre empleados que realizan las mismas
funciones y el temor a traslados y despidos y se teme por los traslados.
En tanto en Parques Nacionales la precariedad, los bajos salarios,
y la falta de condiciones mínimas para cumplir sus funciones también es la
constante. “En la maravilla natural del mundo tenemos trabajadores con
contratos precarios, todos cobrando diferentes montos salariales, algunos
cobran por mes, otros por quincenas. Cada fin de año se nos “califica” para ver
si nos renuevan los contratos” dijeron los trabajadores. Allí trabajan unas 80
personas, entre la planta se puede encontrar ahora la figura de voluntarios que
cobran 3,000 pesos y trabajan 5 horas, una variante del fraude laboral que se
viene denunciando en el Estado.
Desde parques denuncian presiones tales como que los trabajadores
no se animan ni siquiera a firmar petitorios porque eso afecta la calificación
y la renovación de los contratos: “se bancan condiciones de trabajo muy
terribles, se bancan el frio y el calor, en los centros no están previstas con
comodidades básicas ni para el turista, menos para los trabajadores“,
sostuvieron.
Los trabajadores destacaron además que les
adeudan viáticos, que los amenazan con el presentimos, que representa un alto
porcentaje del salario y con la implementaron el plus de productividad como una
forma más de profundizar la inequidad salarial y los intentos de
disciplinamiento.



