Dejamos expresado que de esta brutal represión responsabilizamos al poder político provincial y nacional, quien, una vez más, responde por medio de la violencia a un conflicto salarial.
Los heridos con gases lacrimógenos y balas de goma son la síntesis de la incapacidad de negociación y diálogo ante la disconformidad de los trabajadores que reclamaban por mejores salarios; una triste postal de cómo se resuelve en las últimas décadas los conflictos por este gobierno.
Este tipo de situaciones se repiten, y casi siempre encontramos los mismos personajes, que, mediante falsas promesas, confunden a los honestos y luchadores trabajadores del sector, pero que solo responden a intereses del poder, sectoriales y mezquinos, y no a quienes pretenden representar.
Estos hechos de violencia y represión a los trabajadores, no pueden volver a suscitarse, por eso llamamos a la unidad de todos los trabajadores para enfrentar el avance que se pretende sobre el movimiento obrero en su conjunto, y la organización sindical es la única garantía de las defensas de los derechos de todos los compañeros.





