ATE

ATE se preparó. Como si hubiésemos advertido el aterrizaje de la ultraderecha al gobierno nacional, estamos preparadxs y organizadxs en todo el país para hacerle frente a los cuatro años que se vienen. Sabemos cómo hacerlo y tenemos con qué: un sindicato que logró reformar a tiempo su estatuto en clave de género, porque entendió que la resistencia que necesitamos, es feminista y sindical.

Argentina no logró esquivar al avance de la extrema derecha en los estados del mundo y nos enfrentamos a un gobierno antidemocrático, elegido democráticamente, encabezado por Javier Milei y Victoria Villaruel. Y como si fuese poco, escoltados por Mauricio Macri y Patricia Bullrich. Detrás de ellxs, lxs mismxs de siempre, el poder real, las corporaciones económicas que concentran la riqueza del país y siempre vienen por más. Por todo lo que es de todas y todos.

Pero este sindicato, que está cumpliendo 100 años de historia, muestra una vez más estar a la altura de lo que demanda el contexto histórico. Es un enorme orgullo ocupar hoy el cargo de secretaria de Género y Diversidad de ATE en Chaco, creado por reforma de nuestro estatuto, de cuya discusión formé parte junto con compañeras de todo el país.

Asumieron en todas las conducciones provinciales compañeras y compañeros, con paridad y alternancia de cargos. Secretarias generales en varias provincias, una secretaria adjunta en ATE Nación y secretarias de Género y Diversidad en cada provincia, más la nacional. Esto es producto de la lucha que venimos dando las sindicalistas en cada uno de los espacios, inclusive las que nos precedieron. Pero también de un sindicato que supo leer el contexto histórico y avanzar en consecuencia.

Tenemos la responsabilidad de defender los derechos de los trabajadores y las trabajadoras de brindar, en condiciones óptimas, servicios públicos de calidad que garanticen derechos a la ciudadanía, que son nuestras familias, amigos y vecinos. La tarea no será fácil con un gobierno que desprecia públicamente todo lo inherente al Estado, a lxs trabajadores, y a los derechos colectivos.

El escenario será aún peor y caerá en mayor proporción sobre las mujeres, y más aún en las diversidades que siguen postergadas en derechos básicos como el acceso al trabajo. Porque todos los procesos de ajuste y achicamiento del Estado comienzan por las áreas de cuidado y contención que protegen los derechos de las personas más vulnerables y excluidas. Esas áreas están principalmente ocupadas por trabajadoras mujeres como lo impusieron los roles de género.

Pero al mismo tiempo, estas políticas públicas que pretenden eliminar están destinadas a mejorar las oportunidades de las mujeres y diversidades. Por lo tanto, seremos las que primero recibiremos el golpe de los ajustes y despidos. Esto significará más trabajo precario pero mayor demanda de trabajos de cuidados no remunerados en las familias y en los barrios. El liberalismo siempre nos quiso solo criando hijxs sanxs que se conviertan en buenos productores y consumidores para sostener el sistema capitalista y patriarcal.

Esto no es nada nuevo para nosotras. Siempre fuimos la resistencia al sistema, sabemos cómo serlo porque para quienes nacimos de este lado del patriarcado es una condición de supervivencia. Nosotrxs no construimos poder. Ni siquiera aspiramos a eso. El sistema nos lleva una historia de ventaja, no podemos jugar en su cancha y con sus reglas. Mientras el poder sea capitalista y patriarcal, nosotrxs seremos la resistencia. Y sabemos cómo construir y avanzar desde ahí, aún con todo un sistema en contra.

No es casual que los primeros discursos del gobierno electo nos apunten directamente. El movimiento feminista fue el que marcó la agenda y los ejes de discusión política de los últimos años, y aún con todo en contra, tuvimos victorias y conquistas. Una agenda que incluyó los derechos humanos, y visibilizó a las y los invisibilizados como sujetos de derechos en igualdad de condiciones.

Por eso nos quieren afuera del mapa político. Y por eso este sindicato supo leer las necesidades de estos tiempos, de contar con la perspectiva feminista para construir la resistencia necesaria en este contexto adverso. Aprendimos de nuestras referentas históricas que son las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. Y espero que podamos construir nuestras referentas de ATE, que guiarán a las que vendrán al lado del histórico referente Germán Abdala.

No vamos a entregar nuestras conquistas ni vamos a abandonar nuestra agenda que sigue demandando deudas históricas con nosotras y nosotres.

Fuimos y somos protagonistas.  Y seguiremos haciendo historia.

*Secretaria de Género y Diversidad de ATE Chaco

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