“Luego,
cuando se levantó la incomunicación, empecé a enterarme que en distintas provincias
compañeros que no conocía personalmente habían salido a la calle a cortas calles
y rutas para reclamar mi liberación. En ese momento confirmé lo que era ATE y
me enamoré. Es muy raro que en otros sindicatos exista el afecto que sentimos
quienes estamos en ATE”, recordó.
“Yo siento a
ATE como una gran familia. Y creo que en general somos todos afiliados y
dirigentes que tienen un gran cariño y respeto hacia la organización. ATE me formó, me hizo conocer mi país, me dio una
identidad política, me hizo conocer compañeros que quizás no hubiera conocido,
ver realidades sociales distintas a las de mi provincia. ATE me enseñó todo”,
afirmó Garzón.
“Hoy, a 90
años de la fundación de ATE, creo que hemos sido respetuosos del mandato que
nos legó el grupo de pioneros reunidos en el Teatro Verdi. Fueron muchos años,
con claroscuros, pero crecimos, cuantitativamente y cualitativamente”, dijo.
“Por todo
esto, creo que ATE es capaz de volver posible lo difícil”, cerró el Secretario
Gremial.





