La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) recibió la comunicación formal de la Iglesia mediante la cual el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, manifestó su preocupación por los inconvenientes que podrían producirse ante la llegada del Papa León XIV debido a la medida de fuerza dispuesta por el sindicato en aeropuertos de todo el país para este viernes. Ante esta situación, el gremio decidió suspender temporalmente las protestas y reprogramar las mismas para que den inicio una vez concluída la visita del Sumo Pontífice.
Paralelamente, el sindicato va a mantener una reunión este viernes a las 11 con el Subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Gómez, en la sede de Transporte a los efectos de atender los reclamos del sector.
“Podríamos decir que en esta, al Gobierno lo salvó el Papa. Por supuesto que los trabajadores entendemos la importancia histórica que tiene la llegada del Sumo Pontífice a nuestro país. No vamos a ser nosotros quienes nos opongamos al encuentro de nuestro pueblo con León XIV y es por esto que hemos decidido atender este pedido de la Iglesia y su compromiso de mediar con el Ejecutivo nacional a los efectos de encontrar una resolución a nuestros reclamos, pero tiene que quedar claro que el conflicto sigue, porque la inseguridad en el sistema aerocomercial continúa y porque los sueldos siguen siendo de hambre”, señaló Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional.
En este marco aclaró: “Vamos a garantizar todos los vuelos durante la visita papal, pero la medida sólo se suspende de manera temporal y será retomada de manera inmediata apenas concluya la visita oficial del Papa”.
“En respeto a las distintas creencias religiosas que profesan nuestros afiliados a lo largo y ancho del país, hacemos saber que este es un gesto a León XIV y no es ni a Milei ni a Caputo”, concluyó el Secretario General de ATE Nacional.
El sindicato definió la postergación de la medida de fuerza a partir de este pedido como acto de buena voluntad, garantizando así el traslado de miles de fieles pero también de integrantes de la propia Iglesia, y ante la necesidad de que se cumplan con todos los protocolos establecidos.
ATE insitirá con las protestas poniendo en evidencia el deterioro tanto en aeropuertos nacionales como internacionales que incurre en una grave violación sistemática por parte del Gobierno nacional a la obligatoriedad de proveer condiciones de higiene, seguridad técnica y ambiente de trabajo dignos.
En las próximas horas el sindicato informará la nueva fecha para las medidas de fuerza que se darán “en resguardo de la vida física del personal, de las tripulaciones y de los usuarios del sistema aerocomercial y el cumplimiento de las obligaciones internacionales, a las cuales el Estado Argentino adhiere, deslindando cualquier responsabilidad operativa, civil o penal por las demoras, cancelaciones o el cierre operacional que dicha abstención obligada pudiera ocasionar en las estaciones aéreas del país”.
También demandan conocer el destino de $220.000 millones anuales en concepto de tasa aérea, impuesto que pagan todos los usuarios con la compra de sus pasajes. De ese total, menos del 10% retorna para el fortalecimiento operativo del organismo ni para salarios del personal del organismo, contradiciendo recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional y la Autoridad Federal de Aviación de los Estados Unidos de Norteamérica.





