Este jueves ATE desarrolló una jornada de debate y taller de formación sobre Salud laboral, ajuste y resistencia sindical en la Seccional Rosario, de la cual participó la Secretaria de Género y Diversidad del orden nacional, Clarisa Gambera. Se subrayó el valor de la organización sindical en medio de un grave contexto en la Administración Pública.
La actividad se realizó en la sede sindical de San Lorenzo al 1800 donde se recibió a decenas de trabajadoras y trabajadores del sector público, privado, local, nacional e internacional. La misma fue convocada por la Fundación Rosa Luxemburgo, ATE Rosario, CTA Autónoma Rosario, COAD (docentes de la universidad), SOEAR (industria aceitera), SACRA Santa Fe (casas particulares).
“Estuvimos haciendo diagnóstico común y pensando estrategias. Con el foco puesto en que tenemos que hacer los sindicatos en esta etapa. Está claro que el nivel de malestar social es enorme y es planificado destruir el Estado lo que implica golpear fuerte a los trabajadores y las trabajadoras: el hostigamiento permanente, el despojo salarial que nos obligó al pluriempleo y a endeudarnos con tasas usurarias; el impacto de la desregulación de las tarifas de servicios y alquileres sobre salarios magros y también la perdida de propósito del trabajo cuando se paraliza el Estado. Todo esto está generando síntoma: ansiedad, angustia, insomnio, agotamiento, infartos, dolores musculares, enfermedades gástricas. En la jornada quedó claro que dime de que enfermas y te diré cómo trabajas. Hay que poder poner en el centro la salud integral y defender las condiciones de trabajo, no soltar la urgencia de pelear por salario porque no se puede sumar más horas, hay que ganar para vivir. Y generar ámbitos de encuentro fortalece porque te reconoces en otros”, declaró Clarisa Gambera, Secretaria de Género y Diversidad de ATE Nacional.

Por su parte Lorena Almirón, Secretaria General de la Seccional Rosario de ATE, expresó: “Vemos una profundización de las exigencias laborales con sobrecarga laboral, con falta de personal, con falta de recursos, precarización, pérdida de derechos, intensificación de los ritmos de trabajo, violencia psicológica y violencia física también en muchos lugares de trabajo, complicidades perversas y mayores responsabilidades sobre quienes sostienen cotidianamente en el caso nuestro los servicios públicos”. Y agregó: “Desde ATE estamos buscando estrategias, alternativas para poder trabajar concretamente en los lugares de trabajo estas cuestiones, con un equipo interdisciplinario y lo presentamos en nuestra asamblea anual ordinaria y extraordinaria”.

Luego de la apertura de la actividad, las y los participantes pusieron en común los debates de las tres comisiones de trabajo que se desarrollaron para reflexionar sobre los ejes de trabajo planteados.
Entre las conclusiones se remarcó el proceso de degradación que atraviesa el mundo del trabajo en Argentina que excede lo salarial, ya que se intensificaron los ritmos, y los vínculos humanos también se precarizaron. Asimismo, se desregularon los controles y se individualizó el padecimiento. Frente a esto, la jornada partió de una premisa clara: lo que se nombra como ‘cansancio’ o ‘estrés’ es, en rigor, el resultado de decisiones concretas sobre cómo se organiza el trabajo y para quién.
En torno al malestar psíquico en el trabajo, que suele leerse como una cuestión individual, la comisión propuso invertir la mirada y preguntarse qué organización del trabajo produce ese padecimiento de manera sistemática.
Otro de los debates giró en torno a las nuevas tecnologías y la profundización del desgaste. En ese sentido, se analizó que los dispositivos de control algorítmico, la plataformización y la gestión por datos no inventan la intensificación del trabajo, sino que la profundizan y le dan una forma nueva. Funcionan como una actualización de los mecanismos clásicos de explotación. También se puso en tensión el impacto en l salud de las y los trabajadores en relación a la materialidad del lugar laboral
En ese sentido, ATE subrayó la necesidad de convocar a todas las organizaciones sindicales, de distintas ramas, para diagnosticar en conjunto lo que sucede para disputar sentido y organizar la resistencia.
Es importante destacar que la convocatoria reunió a más de 30 espacios sindicales locales, nacionales e internacionales: Soear, Federación aceitera
La Bancaria, Apa, Metro delegados, Fesprosa, Sacra, Coad, CTA autónoma, Cta trabajadores, Ademys, Uom, Panaderos, Utedyc y Trabajadores del medio ambiente.
En el marco de la jornada también se conmemoró el 57 aniversario de los Rosariazos y la partida del dirigente Jorge Acedo a 10 años del acontecimiento.






Fotos: Sofía Alberti.





