Desde el lunes 17 de agosto regreso a La Rioja el pago salarial en bonos. En este sentido el Gobierno dispuso pagar un monto equivalente en los llamados ‘Chacho’ a un monto equivalente a 50.000 pesos que puede usarse para comprar en comercios minoristas como al pago de servicios con empresas provinciales.
El regreso de los ‘Chachos’ a la vida riojana se produce tras caerse el acuerdo que el Gobierno de La Rioja y Nación habían alcanzado en el mes de abril, que implicada un adelanto de fondos coparticipables, que se debe, según dichos de muchas fuentes, a una intromisión del Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, quién quiere disputar la gobernación para las elecciones nacionales del 2027.
Sobre el regreso de las cuasi monedas, opinó el Secretario General de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) La Rioja, Alfredo Arana, para quién como una situación provisoria, “los chachos pueden ayudar a impulsar un poco el alicaído consumo que hay en el comercio provincial”.
“Nosotros estamos teniendo un problema de ingresos muy grande. Desde que Milei asumió ha habido sobre el Estado un ajuste muy profundo. Tenemos hecho un trabajo que indica que el sector estatal en los dos años y medio de este Gobierno tiene una pérdida de ingresos de cerca del 40%”.
Al agravante del ajuste impuesto por Milei se le suma que este mismo Gobierno quitó los fondos extra coparticipables que La Rioja recibía desde hace 30 años cuando por la Reforma del año 94 se le quitó 1 punto de la coparticipación. “Nunca hubo problemas con ningún otro Gobierno porque todos siguieron adicionando al presupuesto aquellos fondos perdidos. Pero esto no pasó con Milei que de inmediato eliminó estos fondos aumentando ya el problema de fondos que sufre La Rioja por la caída de los fondos de coparticipación y el acuerdo que finalmente no se hizo”, explicó Arana.
El dirigente de ATE sostuvo que “si bien los chachos no resuelven el fondo de nuestros problemas por lo menos podrán utilizarse para el pago de servicios que en el último tiempo también aumentaron desmedidamente”.
Arana también apuntó al ahogo financiero que sufren las y los trabajadores, entre quienes ha subido con fuerza la morosidad en el pago de deudas. “Aquí el problema llega por muchas direcciones. Uno es la caída general de ingresos, otro la fuerte suba de los servicios, un tercero es el uso de las tarjetas y sus altos costos y un cuarto problema es la especulación de los agentes financieros que otorgan prestamos y que cobran tasas de usura”, dijo.
Según ha podido corroborar el Sindicato entre las y los estatales provinciales la deuda llega a casi dos salarios completos. “En la medida en que el salario no recupere su poder de compra la conflictividad irá en aumento”, sentenció Arana.





