La Asociación Trabajadores del Estado en Río Tercero se presentó este jueves en la Dirección de Fábrica Militar para exigir respuesta a las denuncias de persecución y amenazas contra las trabajadoras y los trabajadores dentro del establecimiento. Estas situaciones afectan directamente la integridad y las condiciones laborales. Participaron de la movilización hasta el lugar el Secretario General de la Seccional, David Salto y el Secretario Gremial, Juan Bazán.
“Venimos observando que hace meses vienen persiguiendo a los afiliados de ATE, vulnerándoles derechos y cuando acuden a la organización gremial para hacer uso de su defensa, son convocados para a ser amenazados y son considerados en desobediencia lo que puede terminar en sanción y hasta despidos”, aseguró David Salto, Secretario General de ATE Río Tercero.
A esta demanda se le suma la falta de comunicación sobre el futuro productivo de la Fábrica teniendo en cuenta la decisión unilateral del cambio de figura jurídica de empresa estatal a Sociedad Anónima Unipersonal lo que genera incertidumbre y preocupación en las y los trabajadores que viven bajo la amenaza de perder su puesto de trabajo y sus derechos laborales. Esto va en aumento luego de la renuncia de Hugo Pascarelli y Carlos Pérez Aquino, autoridades asignadas por el Gobierno nacional, que renunciaron luego de 11 meses en el cargo.
ATE afirmo que la lucha continuará hasta que el director del establecimiento, quien en un principio se negó a recibir a los representantes gremiales, ceda en su obstinación y reconozca que el conflicto gremial solo se va a detener cuando estas condiciones se modifiquen.
La Fábrica Militar de Río Tercero cuenta hoy con algo más de 300 empleados tras el achique de unos 50 por medio de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas que la actual gestión nacional planteó meses atrás y son 1100 a nivel nacional quienes también se encuentran en jaque debido a las claras intenciones de las autoridades nacionales de rematar las distintas sedes.
En la jornada del viernes el sindicato se reunió con autoridades para abordar los problemas que afectan al colectivo de trabajadores de planta que lo que quieren es conservar sus puestos de trabajo y seguir cumpliendo con su función con la tranquilidad y estabilidad de un futuro claro y beneficioso. La posición de ATE fue contundente por lo que la Jefatura y la Dirección decidieron escuchar las demandas y se comprometieron a respetar los derechos laborales y la organización gremial.





