Las y los trabajadores de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), nucleados en ATE, volvieron a rechazar el último cierre paritario de un 3% acordado por la FATUN.
Según explicó la sectorial de ATE “este 3% se implementa sobre el básico de marzo 2021 para cobrar recién en marzo de 2022 y que para la categoría 7 significa apenas unos 1.000 pesos de aumento”.
Asimismo cuestionaron la “exorbitante” suma fija de 3.000 pesos que otorga por única vez, monto que, subrayaron “apenas alcanza con esfuerzo para comprar 3 kilos de carne”.
Desde ATE señalaron que “durante el macrismo los acuerdos paritarios fueron a la baja y ahora nuestros salarios apenas pelean con la inflación y si tomamos en cuenta los aumentos de alimentos, ropa o alquileres la pérdida del poder adquisitivo sigue acrecentándose”.
Lxs compañerxs de las categorías más bajas sobreviven entre adelantos de suelto y horas extra, el salario de ingreso a la categoría 7 está en la línea de la pobreza. En este sentido ATE UNQ acusa que “la FATUN nos presenta como un gran logro lo que son magras recomposiciones salariales que no recomponen el salario frente al costo de vida”.
Mientras tanto en la paritaria local, lxs “representantes” inconsultamente cierran otra miseria: 12.000 pesos de bono para contratadxs, que continúan siendo los relegados de siempre, considerando que un aguinaldo de la categoría más baja en planta no sería menos de unos 30.000 pesos.
Por todo ello la ATE volvió a reclamar una paritaria que recomponga el salario y compense los años de pérdida salarial y el fin de la precarización laboral.





