¿No los veis sobre México y Quito arrojarse
con saña tenaz? (bis)
¿Y cuál lloran, bañados en sangre Potosí,
Cochabamba y La Paz?
¿No los veis sobre el triste Caracasluto, y
llanto, y muerte esparcir?
¿No los veis devorando cual fierastodo
pueblo que logran rendir?
Estas estrofas son parte del himno nacional
argentino, escrito en 1813, que luego fueron extraídas de nuestra canción
patria.
Hace poco más de 200 años otro imperio, el
español, sembró de sangre y luto a los hombres y mujeres que luchaban por su
independencia.
Hoy, el imperio norteamericano y sus
Gobiernos cipayos intentan dar un golpe de Estado al Gobierno electo por el
pueblo de Venezuela, el de Nicolas Maduro y la Revolución Bolivariana.
Los y las trabajadores de nuestra América
Latina y el Caribe, conscientes de que nuestra
liberación social está atada a la liberación de nuestros pueblos,
tenemos un solo lugar dónde pararnos: del lado de los Gobiernos emanados de la
voluntad popular, el de los patriotas que lucharon y seguirán luchando por la
Patria Grande con justicia social, libertad y soberanía.





