“Quisiera recordar también que por primera vez hay tres compañeros que provienen de nuestro gremio y que son actualmente diputados nacionales: Víctor De Gennaro, Claudio Lozano y Graciela Iturraspe. Esto demuestra que sin perder la autonomía y el pluralismo que caracterizan a nuestra organización, tenemos compañeros con capacidad para defender los derechos de los trabajadores estatales en los diferentes niveles del Estado”.
“En mi caso, ATE es una de mis identidades más fuertes. He tenido durante muchos años el privilegio de pertenecer a la Conducción Nacional. También he sido miembro de ATE durante la difícil época de la Dictadura, donde en definitiva fuimos amasando y construyendo la recuperación de nuestro gremio. Y a pesar de que he tenido el honor de cumplir con otras responsabilidades, como ser diputado nacional o Secretario General de la Confederación Mundial del Trabajo, o embajador argentino ante la Santa Sede, nunca olvidé mi identidad y pertenencia para con ATE. Para mí este gremio es algo muy importante: No es un sindicato más, sino que tiene una identidad y un valor. Tiene una suerte de generación de propuestas y proyectos a lo largo de los años que la ha constituido en un referente nacional e internacional para los trabajadores”.
“Estoy muy contento con mi gremio, y a pesar de que actualmente no ocupo ninguna responsabilidad mayor en la organización, me siento una parte importante simplemente siendo afiliado de ATE. Creo que los grandes hombres que hemos tenido, como Germán Abdala, Héctor Quagliaro, Carlos Cassinelli, Leopoldo González, o Amancio Pafundi, por mencionar a algunos, han sido ejemplos de dirigencia sindical en su dedicación, en su conducta, y en su coherencia. Esto también es parte del patrimonio del gremio”.





