La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) San Luis denunció públicamente al Gobierno por la grave y peligrosa situación que atraviesa el Aeropuerto de San Luis ‘Brigadier Mayor Cesar Raúl Ojeda’, la que ocasionó la parálisis total de las operaciones aéreas hasta el próximo 2 de noviembre. Quedó fuera de servicio debido a fallas técnicas en sus dos autobombas del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI).
Según informó el Sindicato, el miércoles se advirtió la rotura de la autobomba principal, por lo que el servicio quedó con una solaunidad para brindar el servicio a vuelos comerciales y de aviación general. “En un intento irresponsable por simular normalidad y evitar suspender los vuelos comerciales, las autoridades regionales ANAC, dispusieron utilizar como reemplazo una autobomba (camión Ford 7000 de dotación ANAC que debía estar fuera de servicio hace tiempo por fallas técnicas), complementado por una unidad forestal del Gobierno provincial, vehículos que no cumplen con los estándares mínimos exigidos vos legislación vigente para operar en una terminal aérea. Ante esta situación, presentamos dos denuncias formales ante la Dirección Regional Noroeste”, explicó Fernando Gatica, Secretario General de ATE San Luis.
“Esto demuestra que las unidades improvisadas violan de manera flagrante la normativa aeronáutica nacional (RAAC Parte 153) y los estándares internacionales de la OACI”, advirtió el dirigente.
Entre las falencias técnicas más graves de la autobomba Ford 700 de la ANAC se destacan la falta de monitor o torreta de extinción, la ausencia de tracción total para desplazarse fuera de la pista y una capacidad extintora e inadecuada aceleración para responder ante una emergencia real, falta de señalización lumínica y sonora, ausencia de iluminación auxiliar para el uso de emergencia, entre otras novedades que figuran en el historial del autobomba y de conocimiento de las autoridades del organismo.
Finalmente, ante la insostenibilidad de los servicios, el aeropuerto quedó sin cobertura operativa, provocando la cancelación y suspensión de todos los vuelos comerciales, hasta el 2 de noviembre inicialmente, afectando a la comunidad. La situación fue repudiada por ATE dado que mientras el Gobierno nacional aplica subas permanentes en las tasas aeroportuarias que pagan pasajeros y usuarios, los ingresos recaudados no se traducen en inversión ni en el mantenimiento preventivo más básico para asegurar la seguridad aerocomercial en los aeropuertos, poniendo en riesgo a pasajeros, tripulaciones, trabajadores de tierra y al propio personal del SSEI.
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