Desde agosto comenzará a regir el nuevo esquema del Sistema Integrado de Protección de Salud Laboral (Sipsal) en Santa Fe y la Seccional Rosario de ATE, que venía denunciando el intento gubernamental de privatizar el área hace un año, repudió el hecho porque rompe el concepto integral de salud.
El sistema finalmente quedó en manos del Grupo Werthein que sumó a su cartera la señal de TyC de cara al Mundial de Fútbol, por eso ATE y los sindicatos afines prevén acciones gremiales y legales frente a la afectación de derechos elementales de las y los trabajadores.
“Las definiciones del Gobierno de Maximiliano Pullaro en torno a salud laboral impactan de lleno en la vida de 156.057 agentes estatales. Sobre ellos y ellas pesará la decisión de tercerizar las dependencias de salud laboral a una empresa privada, para que se encargue de la gestión y administración de las licencias vinculadas a accidentes laborales”, manifestaron desde ATE.
Lejos de una perspectiva humana, para el Sindicato el objetivo que persigue el Poder Ejecutivo de Santa Fe consiste en reducir el ausentismo del 15% al 10%. Tal como lo denunciaba ATE en enero, el costo sanitario del guarismo es desplazar el rol del médico tratante en enfermedades. Se pretende reorganizar desde un parámetro numérico el mecanismo de licencias y el seguimiento de los accidentes laborales de la totalidad de la administración pública provincial.
“Pullaro ni siquiera disimuló, está claro que lo que menos se tiene en cuenta es la salud de las y los trabajadores. Al gobierno no le interesa hacer un trabajo de prevención o promoción de salud, sino que lo único que le importa es bajar el ausentismo, que es producto de las malas condiciones de trabajo que padecemos”, sostiene la Secretaria General de la Seccional Rosario de ATE, Lorena Almirón.
El Sindicato observó que esta avanzada que va en contra, incluso, de preceptos que posicionaron históricamente a Santa Fe, por eso ATE y la central obrera cursarán pedidos de acceso a la información pública, activarán dispositivos legislativos, ministeriales y legales para que, mientras se debate el fondo, al menos exista una supervisión gremial de este sistema que, desde ya, rompe el concepto integral de salud.
Foto: archivo de prensa, Seccional Rosario de ATE.





