ATE rechazó el Proyecto de Ley de Presupuesto 2026 que impone el Poder Ejecutivo Nacional, en particular el artículo 30º, por considerarlo un acto de desfinanciamiento a la ciencia, a la educación y al futuro del país.
Mientras el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) es noticia mundial por avanzar en nuevos conocimientos para la humanidad, al explorar las profundidades del mar mostrando flora y fauna nunca antes vistas y es distinguido por nuevos descubrimientos para el tratamiento del cáncer, el Gobierno nacional anunció el presupuesto 2026 para ciencia que será el más bajo en la historia del país y actualmente en todo América Latina.
Marianela Scocco, referente de ATE CONICET, expresó: “Frente al ajuste de este Gobierno hacia las y los científicos, a la educación pública y para los que apostamos a la construcción de un conocimiento crítico, creemos que hemos dado respuesta en las calles, con conocimiento e incluso hemos ganado algunas batallas, entre ellas la convocatoria a ingreso de investigador que estuvo cerrada estos dos años”. Y agregó: “Solo el 30% (de la convocatoria a becas e investigadores) serán para temas generales, que históricamente estaban divididos en las cuatros grandes áreas del CONICET, quedando por ejemplo la biología marina -hoy tan nombrada- afuera de los temas llamados priorizados, incluso para investigadores que están en el proyecto peligra su continuidad porque este tema no está como priorizado en las convocatorias. Y en este sentido ya hay una intervención, porque ellos ya indican qué es lo que las y los investigadores debemos investigar”.
Para ATE la propuesta del Ejecutivo Nacional en la presentación oficial del presupuesto 2026 potencia el vaciamiento del sector, y mantiene la parálisis del sistema científico con la baja por parte de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación de los Proyectos de Investigación de 2022 y 2023, subsidios que fueron y son el corazón del sistema científico nacional.
Asimismo, paralizó la ciencia la huida de científicos e investigadores al órbita privado y el éxodo de las y los trabajadores pobres y precarizados. Se suma a esta compleja situación la amenaza de intervención al CONICET que significa quitarle aún más herramientas e instrumentos.
El enfoque de la agenda científica que pretende el Gobierno de Javier Milei prioriza el extractivismo, es decir el negocio de la minería, del agro y de los hidrocarburos. Y quedará en un segundo plano la economía del conocimiento entre los que se encuentran la pobreza, la desigualdad social y la salud.
Es por eso que desde la Seccional Rosario, a lo largo del año, se protestó contra el desmantelamiento en el sector y se exigieron salarios dignos, condiciones laborales, renovación de todos los contratos administrativos y pase a planta permanente, entre otras demandas. El reclamó en defensa del sistema científico y técnico seguirá siendo expresado en las calles del todo el país.
Fuente: Equipo de Comunicación ATE Seccional Rosario.





