ATE Rosario denuncia que la Resolución 2321/2024 del ministerio de Salud violenta la intimidad de trabajadores y trabajadoras y pretender generar un banco de datos personales. El sindicato exhorta a que se deje sin efecto la medida y las autoridades se abstengan, por un lado, de solicitar información sensible por medios digitales y, por otro, de incurrir en la ilegalidad. ATE entregó una nota formal con pedido de reunión a las autoridades.
El Gobierno de la provincia, mediante la disposición mencionada, propone generar un banco de datos que constituye un potencial peligro para la seguridad informática de los y las trabajadores del ministerio de Salud.
Según apunta el sindicato estatal, el relevamiento censal del personal del ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe es inconstitucional y viola los Tratados de Derechos Humanos.
Es así que las afiliadas y afiliados reciben por grupos de WhatsApp y por mail el formulario para su llenado, se envía información contradictoria, algunos no saben qué hacer y están dispuestos a llenarlo desde su celular, con el riesgo de estar expuestos a estafas u otros riesgos informáticos.
Incluso la Ley de Contrato de Trabajo (que no se aplica al empleo público provincial) en su artículo 73 establece que el empleador no podrá, ya sea al tiempo de su contratación, durante la vigencia del contrato o con vista a su disolución, realizar encuestas, averiguaciones o indagar sobre las opiniones políticas, religiosas, sindicales, culturales o de preferencia sexual del trabajador.
Para ATE también son preocupantes las preguntas sobre la satisfacción respecto de su contexto laboral y el nivel de problemática o debilidad que representa el lugar de trabajo para el censado, tratándose de cuestiones que son obligaciones de la patronal de acuerdo a la ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo y que, de abordarse, deben hacerlo mediante los Comités Mixtos de Salud y Seguridad en el Trabajo.
Los bancos de datos en un área sensible como el Ministerio de Salud, además de ser invasiva de la intimidad y vida personal de las y los trabajadores pueden encubrir “listas negras” laborales y se trata de una tradicional arma antisindical que la patronal ha utilizado en el pasado.





