Este lunes ATE llevó a cabo el quinto encuentro de formación política y feminismo sindical, de carácter federal, donde se reflexionó sobre ‘Diversidad y Nuevas Masculinidades’. El mismo forma parte del ciclo de formación política con perspectiva de género y diversidad de la agenda del Sindicato destinada a ampliar las herramientas de las y los dirigentes sindicales.
El panel estuvo coordinado por Clarisa Gambera, Secretaria de Género y Diversidad de ATE Nacional, y contó con las intervenciones de Marcelo Yahari , psicólogo social, trabajador y delegado de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), y Sebastian Zoroastro, docente y coordinador de masculinidades críticas y territorio de la Universidad Nacional de General Sarmiento.
Clarisa Gambera afirmó: “Es un espacio de formación política para que cada persona pueda incidir en cada territorio que le toca. Lo que necesitamos es cada vez más personas de ATE conversando sobre la disputa de poder y dar esas conversaciones. No es cierto que transformar el estatuto y ocupar lugares, transforme la realidad. La realidad se transforma con los pies en el territorio, generando que en la conversación cada vez seamos más y que esa presión se instale en la agenda. Así se construye la correlación de fuerzas y la invitación de este ciclo de formación tiene que ver con eso”.
Por su parte Marcelo Yahari, quien también forma parte del equipo interdisciplinario de la Secretaría de Género y Diversidad de ATE Nacional, explicó: “Los sectores de trabajo no son neutrales. Todas las barreras sociales y la discriminaciones y violencias que sufre el colectivo LGBTIQ+ se replica en el ámbito laboral, especialmente contra personas travestis o trans. Una de las resistencias se vinculó al uso del baño en los espacios de trabajo. Otra forma de violencia que relevamos fue la no asignación de tareas. Este colectivo ha sido desde la llegada de Javier Milei uno de los colectivos más atacados, con la eliminación del Ministerio de Mujeres y Géneros y los despidos inmediatos”. Y agregó: “Con respecto a las diversidades, los desafíos pendientes que tenemos es democratizar el Sindicato, seguir trabajando en la cuestión de la diversidad, especialmente en algunas regiones del país”.
Sebastian Zoroastro expresó: “La discusión de la masculinidad no puede ser individual. Para hablar de masculinidad hay que hablar de poder en una relación de género. Trabajar sobre masculinidades hoy es una obligación en términos de género, porque es imposible generar un cambio en los vínculos de género si no participamos y nos comprometemos, si solo son las compañeras las que problematizan. Los barrones tenemos que ser conscientes y responsables del lugar que nos toca en la prevención de las violencias y las desigualdades”.
Durante las exposiciones se subrayó que Argentina cuenta en su legislación con leyes de avanzada que dan marco al trabajo que se viene desarrollando desde el Sindicato, por un lado, la Ley de Matrimonio Igualitario donde hubo que adaptar los convenios colectivos de trabajo para reconocer las licencias, la seguridad social, las asignaciones familiares; la Ley de Identidad de Género, sancionada en el 2012, que llevó a una capacitación de delegades y a revisar la ficha de afiliación para adaptarla a una construcción respetuosa del nuevo marco legal y las nuevas identidades.
Es importante recordar que el Sindicato también firmó marcos acuerdos con diversas organizaciones de la sociedad civil entre ellos con la escuela secundaria Mocha Celis destinada a la comunidad Travesti, Trans y No Binarie; y acompañó el proceso de inclusión de las personas travesti trans desde la vigencia de la Ley de Cupo Laboral en la Administración Pública Nacional.
Finalmente, en la mesa se subrayó la intención que tienen los Gobiernos de derecha, como el encabezado por Javier Milei en Argentina, en instalar procesos de patologización e ilegalización del colectivo LGBTIQ+ a través del sistema binario y otras formas concretas de violencia institucional como las mencionadas anteriormente. Quedó planteado el compromiso de profundizar el trabajo sobre las masculinidades poniendo en foco el costo en violencia, salud y también intención de voto que se pone en juego cuando se reproduce la masculinidad hegemónica.



Fotos: Nicolás Bazán Povedano.





