El Consejo Directivo Nacional (CDN) de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) expresó su más absoluto y contundente repudio ante la decisión del Gobierno Nacional, celebrada y respaldada por el Intendente del Partido de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, de sacar a concurso público la concesión a privados de seis hoteles del emblemático Complejo Turístico Chapadmalal.
“Bajo la falsa premisa de ‘transformar el abandono en oportunidades’ y el remanido discurso del ‘atractivo a las inversiones privadas’, las autoridades avanzan en un proceso de privatización encubierta y vaciamiento del patrimonio histórico nacional. Chapadmalal no representa un conjunto de ladrillos ociosos, sino un símbolo histórico del turismo social, la inclusión, el descanso digno y el acceso al mar para millones de familias trabajadoras, jubilados y estudiantes de todo el país”, manifestó la Secretaria de Formación de ATE, Vanina Rodríguez.
Desde el Sindicato se denunciaron los aspectos centrales de este acuerdo:
– Desmantelamiento del Turismo Social: la privatización de seis hoteles atenta directamente contra el derecho irrenunciable de las mayorías al esparcimiento y las vacaciones dignas, transformando un bien público en un negocio rentable para unos pocos.
– Desfinanciamiento previo para justificar la entrega: la situación de deterioro que atraviesa el complejo no es casual, sino el resultado directo del vaciamiento, la falta de mantenimiento presupuestario y la inacción deliberada por parte del Estado, utilizada ahora como excusa para privatizarlo.
– Estigmatización y violencia discursiva: ATE rechaza enérgicamente el uso sesgado e intencionado de los canales oficiales para estigmatizar la protesta social, el acceso a la tierra y a referentes populares, utilizando acusaciones políticas con el único fin de profundizar la grieta y ocultar el verdadero trasfondo: la mercantilización de los bienes comunes.
“Reafirmamos que el patrimonio público y la función social del Estado no se entregan al mejor postor. Exigimos la suspensión inmediata de la concesión privada de los hoteles, la plena reactivación del programa de Turismo Social y la asignación del presupuesto necesario para poner en valor todo el complejo sin renunciar a la soberanía ni a la inclusión social. ¡Chapadmalal es del pueblo y para el pueblo! No a la privatización del turismo social”, cerró Vanina Rodríguez.





