• ATE

    11 de septiembre de 2015

    La foto del chico sirio Aylan que recorrió el mundo hace pocos días, al ser hallado muerto tras intentar cruzar el Mar Egeo en su calidad de refugiado, e intentado huir con destino a Europa de la guerra que asola a su país, generó un verdadero Tsunami que recorrió a las principales capitales europeas; devorando a su paso toda resistencia de hipocresía, racismo y psicología de mercado sostenida por los cultores del status quo y de una “europa” solo para europeos (por cierto que blancos y pudientes).

    Hace unos días nos desayunamos con la muerte de un adolescente Qom por desnutrición a raíz de complicaciones infecciosas de meningitis y tuberculosis. Es una redundancia innecesaria ya, decir que las estadísticas argentinas esconden bajo enormes felpudos de ejercicios mediáticos los graves problemas sociales que han venido sufriendo los sectores más postergados de nuestro país en la llamada década ganada. 

    Este chico desconocido de una comunidad desconocida por las cadenas noticiosas oficiales e internacionales, pesaba 20 kilos y recibía una escasa atención sanitaria con la mala fortuna de pertenecer  a un medio y grupo social totalmente relegado por la atención oficial, más allá de la incansable prédica del Cacique Qom Félix Díaz para obtener una entrevista con la Sra Presidenta de todas y todos, a fin de que interceda ante las graves problemáticas sufridas por su comunidad.

    No habrá llegado la hora de reconocer que los problemas sociales graves de nuestro país  como el HAMBRE, no son un cuerpo extraño que hay que extirpar de las noticias del relato?; la codicia, el patronazgo, el crecimiento patrimonial desenfrenado de los funcionarios, el clientelismo político, el desprecio y hasta el racismo de las élites políticas deben ceder su paso, a fin de que la sociedad toda pueda asumir lo que es su responsabilidad, como ha ocurrido en las capitales europeas con los refugiados.

    Si ello fuera así, restaría aclarar que dichas consideraciones puestas en decisiones políticas que luchen en serio contra las desigualdades en todas sus formas, no deben desaparecer en la conciencia colectiva cuando dejan de ser noticias de los grandes medios de difusión.

    Desde la Asociación de Trabajadores del Estado y en pos de un ESTADO PRESENTE, en estas épocas en las que en la Argentina proliferan  trompetas anunciando ajustes y planes auto titulados desarrollistas, conviene RE PENSAR  qué comunidad construiremos y para cuantos….   

     


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