• ATE

    5 de agosto de 2019

    Opinión

    Por Hugo "Cachorro" Godoy

    Construyamos la esperanza

    ATE viene convocando y participando activamente de distintos foros y espacios con la intención no solo resistir y luchar contra las políticas del gobierno de Macri y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sino también de construir consensos, unidad y propuestas de políticas públicas basadas en las necesidades de las mayorías populares.

    Así fue que participamos con la CTA Autónoma de la Mesa del Diálogo por el Trabajo y la Vida Dignay elaboramos en conjunto con otras organizaciones sociales, sindicales y empresariales un documento de alto contenido crítico social y con propuestas para superar la crisis actual que atraviesa el país.

    Dicho documento “Por una Patria basada en la Solidaridad y el Trabajo” fue entregado al titular de la  Conferencia Episcopal Argentina, Monseñor Oscar Ojea; al presidente de la  Pastoral Social, Monseñor Jorge Lugones, y también al Pastor Miguez de la Pastoral Social de las iglesias evangelistas. De la misma manera será entregado a los gobernadores de las distintas provincias.

    También convocamos en el Día de la Reafirmación Sobre los Derechos en Malvinas, a ex combatientes de Malvinas, a sectores de las Fuerzas Armadas dispuestos a unirse con nuestro pueblo junto a los distintos sectores de los trabajadores estatales ligados a la producción y al desarrollo científico y tecnológico(Fabricaciones Militares, Civiles de la FFAA, CITEDEF, Astillero Río Santiago, etc.) para debatir la perspectiva de una estrategia de Producción Nacional para la Defensa basada en el Trabajo, la Producción, la Soberanía y la Justicia.

    Lo mismo habíamos hecho con otras temáticas como Seguridad Social, uniendo a jubilados y pensionados con trabajadores activos del PAMI y el ANSES, o recientemente con Salud donde participamos de una Asamblea para un Acuerdo Multisectorial por el Derecho a la Salud en la Facultad de Medicina con la intención de establecer 15 puntos para instalar en la agenda del proceso electoral de este año.

    Son iniciativas de acción y organización común que buscan la reconstrucción de un Estado que no esté atado a los intereses de las grandes empresas trasnacionales sino a las necesidades de la mayoría del pueblo argentino.

    Unidad en el debate y la propuesta que tiene naturalmente su correlato con la unidad en la lucha que venimos pregonando e impulsando desde antes que asuma este gobierno y a lo largo de toda su gestión. De eso damos cuenta en la publicación que presentamos bajo el nombre de Reinventándonos y que es una verdadera crónica de la lucha de estos últimos cuatro años.

    Unidad en la acción que nos llevó a marchar a mediados de febrero junto a las organizaciones sociales para frenar la pobreza en nuestro país y a finales del mismo mes cuando con la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval argentina (FenPINRA) y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) nos movilizamos para rechazar los tarifazos y el ajuste y plantear la necesidad de realizar un paro General de todas las organizaciones de trabajadores.

    Medida de fuerza que finalmente se concretó el 30 de abril y que se repitió con más fuerza y unidad el último el 29 de mayo, representando un verdadero rechazo al cada día más elocuente plan de saqueo que está llevando a cabo el gobierno de Macri y el FMI, quién se ha convertido en el principal financiador y jefe de campaña electoral del actual presidente.

    Asumimos también de manera fuerte y contundente el mandato emanado de nuestro 64 º Congreso Nacional Ordinario, realizado en Tucumán, donde ratificamos frente a las puertas de la Casa Histórica el compromiso de poner todos nuestros esfuerzos y capacidades como organización de trabajadores y trabajadoras para colaborar en la construcción de una segunda Independencia.

    Allí asumimos un compromiso, hicimos un juramento simbólico que no es solamente de un grupo de dirigentes sino de la absoluta mayoría de los más de 300 mil estatales de ATE y que sin duda se verá ratificado en las urnas el próximo 7 de agosto donde se plebiscitará esta política y tendremos el apoyo y el aliento para darle continuidad y mayores niveles de masividad y protagonismo.

    Efectos catastróficos

    Cada día que pasa se hacen más evidente los efectos catastróficos de las políticas del FMI. Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentinareveló que el 14,9% de los menores de edad no realizó al menos una de las cuatro comidas diarias en 2018 y que la mitad del equivalente a 1,6 millones de chicos -de entre 2 y 17 años- suele saltearse la última alimentación del día.

    En otro informe elaborado por el IPYPP, con la firma de Claudio Lozano y Ana Rameri, se   destaca que el crecimiento de la pobreza y el derrumbe social se ensañan fundamentalmente con los niños y las mujeres y que existen alarmantes niveles de pobreza en algunas provincias como Corrientes (57,9 %), Chaco (45,9 %) o Salta (45,3 %) y el hambre - técnicamente llamada indigencia- alcanza casi al 10 % de los argentinos y argentinas en las grandes urbes como Córdoba, Rosario, Mar del Plata o el gran Buenos Aires.

    Estos datos escalofriantes reflejan de manera cada día más evidente el estado de derrumbe social en el que nos encontramos. Por eso en el último Paro General se instalaron cientos de ollas populares en todo el país y, por eso también, es quenos sumamos a la Campaña Comer Bien, promovida por el diputado nacional Leonardo Grosso (Movimiento Evita) para abordar la problemática del hambre como política de Estado. Y lo hicimos junto a todo el arco político opositor y las centrales sindicalesconvencidos no solo de la urgencia y la imperiosa necesidad sino también de la oportunidad de resolver este flagelo si se unifican los esfuerzos y los recursos de toda nuestra sociedad en función de ese objetivo.

    Como estatales tratamos - al mismo tiempo que defendemos nuestros derechos como trabajadores y trabajadoras- de ponerle límites a esta nefasta Tercera Reforma del Estado y de construir una perspectiva esperanzadora que termine con este verdadero desastre que sufre nuestro pueblo y nuestro país.

    De la misma manera que fuimos capaces de tocar la campana para el primer acto fuerte de resistencia a la política entreguista de este gobierno - aquel 24 de febrero, cuando paramos y llenamos la histórica Plaza de Mayo- necesitamos ahora construir condiciones para que el nuevo gobierno que asuma, fruto de la enorme capacidad de lucha de nuestro pueblo, abra sus puertas al aporte de quienes luchamos y de cabida a la multiplicidad de propuestas que los sectores populares venimos planteando para construir un Estado Democrático y Popular.

    Al cierre de esta edición, como un presagio esperanzador, celebramos la aparición del nieto recuperado nº 130. Una nueva demostración de cómo las Abuelas de Plaza de Mayo, con Estela Carloto y la querida Chicha Mariani como referencias ineludibles, gracias a su capacidad de trabajo, dedicación y perseverancia, han logrado esta proeza extraordinaria de seguir alumbrando vida a 40 años de aquel genocidio.

    En esa inquebrantable fe en la organización y la lucha debemos inspirarnos para no aflojar y tener éxito en el camino que tenemos por delante.

     

     

     


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