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    18 de enero de 2019

    Secretaria General ATE Córdoba

    Tenemos el deber de no agotar esfuerzos en la resistencia al embate neoliberal

    Los/as trabajadores/as estatales de la provincia de Córdoba no son ajenos a la situación general que vive el pueblo argentino. El feroz ajuste llevado a cabo por el gobierno nacional, en complicidad con el gobierno de nuestra provincia, impacta directamente en el bolsillo de nuestros/as afiliados/as que se vieron obligados, en los últimos tres años, a resentir su bienestar general.

    La recesión económica es notoria y muy preocupante porque se refleja, por un lado, en el achicamiento de las plantas de trabajadores/as en forma masiva, mientras que crece la precarización laboral (incorporando trabajadores/as al Estado bajo la figura de monotributistas, becas y pasantías).

    El incremento constante y sostenido de los precios (Inflación 2018 del 47,6% anual) y la despiadada suba de las tarifas y servicios públicos han tornado insuficiente las pautas salariales otorgadas durante el 2018 (Gobierno nacional 15%, Gobierno Provincial 36%), erosionando permanentemente el salario y sumiendo lenta y progresivamente a la pobreza a los/as trabajadores/as del Estado.

    En ATE Córdoba no somos ajenos al duro escenario que la crisis nacional nos plantea y, como le hemos hecho a lo largo de la historia, ATE encabezó (a veces en soledad) la lucha contra los despidos y el achicamiento del Estado, con paros, movilizaciones, piquetes y cortes de rutas en toda la provincia, resistiendo el brutal ajuste a lo largo del año, no solo en Córdoba Capital, sino también con importantes manifestaciones en localidades como Rio Tercero, Villa María y Río Cuarto.

    El gobierno de Córdoba, es y ha sido cómplice del desguace del Estado llevado a cabo por la administración del presidente Mauricio Macri en el país. Por un lado, favoreciendo a su triunfo en las elecciones del año 2015, como también, llevando a cabo una tibia oposición en las Cámaras legislativas que, bajo la excusa de sostener la gobernabilidad, favoreció la ejecución de un plan de achicamiento del Estado. Todo esto ocasionó en Córdoba una consecuente pérdida de puestos de trabajo en la administración nacional (despidos, jubilaciones anticipadas, retiros voluntarios).

    A nivel del Estado Nacional, los despidos han sido el signo de un año negro para los/as trabajadores/as estatales. Los 100 compañeros/as despedidos/as en Fabricaciones Militares en Río Tercero, 78 en Villa María, 18 en la Secretaría de Agricultura Familiar (y otros despidos en INTI, Ex Comisión Nacional de Discapacidad, ANSES, SENASA y ENACOM), en el marco del plan de ajuste del Gobierno Nacional. La intervención de nuestra organización sindical en dichos conflictos logró recuperar solo algunos de esos puestos de trabajo y se realizaron gestiones de toda índole ante los diversos estamentos institucionales y sociales, llegando inclusive, como en el caso de Fabricaciones Militares, a impulsar el pronunciamiento en favor de la reinstalación de trabajadores cesanteados, de la Legislatura Provincial, Concejos Deliberantes y la propia Cámara de Senadores de la Nación en tal sentido. 

    2019: Un desafío histórico

    Tenemos el deber de no agotar esfuerzos en la resistencia al embate neoliberal que acecha a nuestro pueblo. El año 2019 presenta un desafío histórico, las elecciones a lo largo del territorio marcarán si estamos dispuestos a dejar de entregar nuestra soberanía a manos de gobiernos que están cada vez más lejos del pueblo y cerca de las corporaciones económicas. Es imprescindible y urgente una modificación en el sentido de las políticas públicas que rigen desde que Cambiemos, encabezado por Mauricio Macri y sus socios, ocupan el poder. Es la vía democrática la única salvación y dentro de ella no ahorraremos energías, luchando contra la pobreza y acompañando a la CTA-Autónoma, las organizaciones sociales en cada una de las expresiones populares contra el ajuste y los tarifazos. Es necesario un nuevo gobierno, más cercano a la gente y sus necesidades, que se haga cargo de la responsabilidad, ética e histórica que su pueblo demanda. Todo ello con una mirada puesta en la recuperación del rol del Estado y en la restitución de cada uno de los puestos de trabajo de los/as compañeros/as cesanteados. 

    Liliana Salerno

    Secretaria General ATE Córdoba




     


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