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    16 de noviembre de 2017

    Nobel de la Paz: “Confío en crear un mundo libre para los niños y las niñas

    En todo el mundo, 218 millones de niños de entre 5 y 17 años están ocupados en la producción económica.

    Durante el segundo día de la ’Conferencia por la erradicación del trabajo infantil’, organizada en la Ciudad de Buenos Aires por la OIT se discutieron las causas y consecuencias más importantes del trabajo infantil que pone en riesgo la vida de millones de niños y niñas en todo el mundo. Tanto la representante de la Cepal, como el Premio Nobel de la Paz y el director de la OIT, Guy Ryder, coincidieron en que el problema es la pobreza y la desigualdad.

    En todo el mundo, 218 millones de niños de entre 5 y 17 años están ocupados en la producción económica. Entre ellos, 152 millones son víctimas del trabajo infantil; casi la mitad, 73 millones, están en situación de trabajo infantil peligroso.

    Kailash Satyarthi, Premio Nobel de la Paz dijo: “Los niños tienen que ser libres para ser niños, para ir a la escuela, para jugar. Confío en el futuro, creo que como se pudo reducir el trabajo infantil en Oriente, también creo que vamos a llegar a un mundo sin explotación, sin trabajo infantil, sin trabajo forzoso, sin esclavos. Confío en lograr un mundo libre para los niños”. Debemos invertir lo suficiente y también ocuparnos de que haya educación de calidad con perspectiva de género porque las mujeres no tienen el mismo acceso a los bienes y servicios”.

    El Premio Nobel de la Paz detalló además que “en el sudoeste asiático liberamos a 800 mil niños y logramos que estos sean ocupados por adultos”.

    A su turno, Guy Ryder resaltó: “Es un fracaso para la humanidad que haya tantos niños sometidos a condiciones miserables. Para combatir esto debemos generar trabajo decente para los adultos. Tenemos que superar el piso mínimo que tenemos. El futuro del trabajo dependerá de nosotros si podemos superar nuestras mezquindades, dejar de ser espectadores, superar el egoísmo, poner por encima el bien común”.

    Según datos de la OIT, el trabajo infantil se concentra en primer lugar en la agricultura (71%), que incluye la pesca, la silvicultura, la ganadería y la acuicultura, y comprende tanto la agricultura de subsistencia como la comercial; el 17% de los niños en situación de trabajo infantil trabaja en el sector de servicios; y el 12% en el sector industrial, en particular la minería.

    El director de la OIT también se preguntó, cómo podemos confiarle la educación al Mercado, no podemos depender de que las empresas necesiten tal o cual habilidad, le puedo prohibir a mi hijo que se interese por el arte, por la filosofía? y señaló que “las multinacionales y los gobiernos son quienes tienen que hacer algo al respecto. También tenemos que hablar de las migraciones, la gente no debería tener que migrar para encontrar trabajo o trabajos de calidad”.

    Laura Thompson, Directora General Adjunta de la Organización Internacional para las Migraciones hizo hincapié en la paradoja de esta etapa del capitalismo donde hay libertad de circulación de capitales pero no hay libertad para que los seres humanos circulen libremente: “Necesitamos que también el Mercado sea inclusivo y respetuoso con los trabajadores y trabajadoras”.

    Christy Hoffman, Vicesecretaria General del Sindicato Global UNI, abordó la discusión en relación a los saberes y capacidades para conseguir empleo y de la necesidad de capacitación permanente de los trabajadores: “Si bien podría acordar con esto en términos generales, en esta era de la información y de las telecomunicaciones, la tecnología no puede estar por encima de la dignidad de las personas, sino al servicio del bienestar de ellas”.

    Khouloud Mannai, líder juvenil tunecina remarcó: "Tenemos jóvenes sobrecalificados que no consiguen trabajo. El problema no es sólo la educación, el problema es el mercado. Esto es un problema político económico".

    Acorde a investigaciones de la OIT, una cuarta parte de los niños ocupados en el trabajo infantil peligroso (19 millones) son menores de 12 años.

    Los panelistas llamaron además a no consumir los productos hechos con trabajo infantil e hicieron hincapié en generar escuelas que nos enseñen cómo pensar y no qué pensar.

    Prensa Agenciacta


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