• La Plata

    12 de noviembre de 2017

    ATE despide a Nilda Eloy, una incansable luchadora por los Derechos Humanos

    Secuestrada en 1976, Nilda Eloy prestó testimonio en varios juicios de lesa humanidad contra la dictadura cívico- militar. Falleció esta madrugada.

    La Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, informaron por la mañana de este domingo, el lamentable deceso de una testigo clave en el juicio contra Miguel Etchecolatz.

    Nilda Eloy, a sus 60 años, se la consideraba como una incansable militante de la vida. Fue secuestrada el 1° de octubre de 1976 en la casa de sus padres en La Plata y luego de ser trasladada por varios centros clandestinos de detención y sobrevivir a difíciles tormentos cometidos por los represores, fue liberada en 1979.

    “La despediremos hoy (domingo) en un acto en ATE provincia en calle 8 entre 55 y 56 de La Plata, a partir de las 13 hasta las 20. Nilda tus banderas por justicia y castigo a los genocidas, por la lucha de los DDHH de ayer y de hoy, nos acompañan y nos guían junto a López, Santiago Maldonado, Adriana, Cachito y los 30.000”, indica el comunicado de la AEDD.

    Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario Nacional de ATE nacional, junto a la conducción del gremio, invita a todos los afiliados y militantes a despedir a la compañera que “desde su cautiverio hasta el último de sus días siguió luchando para que los responsables del genocidio paguen sus crímenes en la cárcel”.

    Nilda Eloy es platense y pasó por seis campos de concentración del Circuito Camps. Estudiaba Medicina y no tenía militancia previa a su secuestro. La secuestraron el 1º de octubre de 1976. La patota había ido a buscar a un ex novio, con quien creían que se había casado. Se la llevaron tabicada de la casa de sus padres. Tenía 19 años. Llegó al Pozo de Quilmes después de estar tres días en La Cacha, el Centro Clandestino de Detención contiguo al Penal de Olmos. 

    “Ingresar al Circuito Camps era como ir cayendo en pozos. La sensación que intentaban darte era esa. Perdías el nombre, la identidad, la conexión con el afuera, la relación con el calor, no sabías si era de día o de noche, o si habían pasado dos horas o veinticuatro, ni si estabas dónde. Por eso llamaban pozos a esos CCD. Quedabas en el limbo”, declaró Nilda en uno de los tantos juicios de lesa humanidad que se realizaron en La Plata.

    Entre el 8 y el 9 de octubre de 1976, la llevaron al Pozo de Arana. Nilda también pasó por El Vesubio y después estuvo en El Infierno, como llamaban a la Brigada de Avellaneda, hasta el 31 de octubre. El 22 de agosto de 1977 la llevaron a la cárcel de Devoto, donde estuvo hasta fines de noviembre de 1979, cuando fue liberada.


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