• ATE

    23 de enero de 2020

    Opinión

    Por Alejandro Garzón

    Se termina la aventura de la derecha boliviana

    Se termina la aventura de la derecha boliviana

    Por Alejandro Garzón*

    Las masivas movilizaciones en Bolivia en defensa de la democracia y el impactante acto en Buenos Aires a raíz de un nuevo aniversario del Estado Plurinacional de Bolivia realizado en el Club Deportivo Español, confirman la victoria del MAS en las próximas elecciones.

    Claramente, se dan todas las condiciones para poner fin a la aventura de la derecha boliviana y sus padrinos imperiales: la impresentable Añez y sus tristes cómplices son incapaces de generar un proyecto alternativo y, como contrapartida, pese a los Mesa, Camacho, la OEA y el servil Almagro, el Departamento de Estado, las FF.AA, la policía y las bandas paramilitares, los medios de comunicación y las multinacionales del extractivismo del gas y litio; el pueblo boliviano resiste y no acepta volver a ser esclavo.

    El contexto internacional también es favorable y la dictadura nunca pudo generar amigos y las alianzas son todas vergonzantes. En cambio, el contexto regional estimula la solidaridad y refuerza lazos con la causa democrática boliviana. ¿Cómo no ver en Evo a la encarnación de los sueños de libertad de un pueblo que lleva 500 años de anhelo?

    Quizás esa sea también una oportunidad para mirarnos, de ver hacia adentro, y buscar dar cauce a las nuevas posibilidades que se abren en la región a partir del nuevo mapa político. Mirar la experiencia de los pueblos hermanos, su resistencia, sus aciertos y errores, para construir fraternidad y proyectos políticos estratégicos. Es decir, consolidar nuestras experiencias particulares en políticas de los pueblos, con una agenda común en pos de más democracia en América. Esto es, con nuestras particularidades, vernos y pensarnos con el de al lado de la frontera para  trabajar en una integración superadora de las buenas experiencias regionales, donde quizás la más reciente fue la de Nestor, Lula y Chávez.

    El pueblo boliviano refundó su país, se reconoció así mismo como protagonista y llevó adelante políticas sociales y de explotación de recursos en beneficio de las mayorías. Lograron deshacerse del FMI y esa valiente ruptura les abrió un camino de gran prosperidad. La pandilla que se adueñó del Gobierno vino a terminar con eso. ¿Podrá? Ayer vimos que hay condiciones para derrotarlos y es nuestro deber ahora defender la victoria del MAS en las elecciones.

    *Secretario Gremial del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Trabajadores del Estado, Secretario de Interior de la CTA-A Santa Cruz


    Relacionados