• ATE

    9 de diciembre de 2019

    Opinión

    Por Hector Carrica

    Derechos Humanos: Lo que Macri nos dejó

    Hoy finaliza del mandato de Mauricio Macri y celebramos el día Internacional de los DD.HH, por eso  resulta indispensable hacer un balance de sus políticas públicas en ese área.

    El gobierno de Macri y el creciente intervencionismo de EE.UU., a través del FMI, provocaron un retroceso de 40 años en materia de DD.HH. dado que la vulneración de los derechos, sociales, ambientales y culturales convirtieron a nuestro país en un sistema  de democracia vigilada donde más que derechos del pueblo quedan solo derechos de mercado.

    La política económica del neoliberalismo de Cambiemos no solo castigó a millones de seres humanos con la miseria planificada, destruyendo los más elementales Derechos Humanos, también desarticuló con despidos masivos áreas claves para la  búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia, favoreció a los represores con prisión domiciliaria  y desprotegió a las víctimas, desfinanciando las políticas públicas de DD.HH.

    El presupuesto de la Secretaria de Derechos Humanos, por ejemplo,  se redujo en un 35% con la consiguiente consecuencia en el abandono de causas, disminución en la producción de materiales de difusión y falta de insumos para los Centros  de la Memoria.

    Dijo Macri en campaña “voy a terminar con el curro de los DD.HH” y al asumir  puso en duda  el número de desaparecidos, iniciando una verdadera campaña negacionista, y ejecutó políticas públicas contrarias a la lucha de las madres, abuelas e hijos que vienen luchando por Memoria Verdad y Justicia  en forma inclaudicable.

    El vaciamiento de la Secretaria de DD.HH y los despidos de trabajadorxs de todas sus áreas correspondientes,  mayoritariamente afiliados a ATE, marcaron su política y produjeron un retroceso en la búsqueda de justicia por parte de familiares y compañeros de las víctimas de la dictadura. Lo mismo sucedió con el congelamiento de las leyes reparadoras para los ex –detenidos donde fueron cajoneados los expedientes.

    También desfinanciaron y le quitaron  asistencia al Equipo Argentino  de Antropología Forense,  un equipo de prestigio internacional, produciendo la paralización de muchas de sus investigaciones.

    Lo mismo sucedió con el Centro Ulloa,  una de las áreas mas sensibles de la Secretaria, donde se prestaba asistencia y acompañamiento a víctimas de las torturas y testigos de delitos de lesa humanidad, que quedó totalmente desmantelado y muchos trabajadores fueron dados de baja. Allí no solo se asistía a víctimas del terrorismo de Estado sino también a ciudadanos afectados por violencia institucional o por la Tragedia de Cromañon.

    Algo similar sucedió con el Programa Verdad y Justicia, creado en el ámbito del Ministerio de Justicia - tras la desaparición de Julio López- con la intención de procurar seguridad a los testigos y victimas al que le redujeron notablemente el personal especializado.

    O con la Dirección Nacional de Derechos Humanos del Ministerio de Seguridad que Patricia Bullrich eliminó despidiendo a todo el equipo y con el programa de la Dirección Nacional y Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa que colaboró con el  hallazgo de las “actas secretas de la Junta militar” y las desclasificaciones de la documentación sobre Malvinas. Todas fueron desmanteladas al igual que las areas creadas para investigar los delitos económicos del terrorismo de estado.

    Políticas de Estado represivas

    El gobierno de Macri también implementó la represión como método ante cualquier reclamo de los trabajadores que defendían sus derechos, resultando innumerables compañeros heridos y detenidos en cada movilización. Práctica que comenzó con la temprana detención de la dirigente social Milagro Salas

    El gatillo fácil como política institucional, también conocida como  Doctrina Chocobar,  fue utilizada como  amedrentamiento ante la protesta social.

    La desaparición forzada y posterior  muerte de  Santiago Maldonado, el asesinato por la espalda de Rafael Nahuel, la violencia Institucional contra los pueblos originarios, las masacres de Pergamino, Esteban Echeverría, San Miguel del Monte  y en el interior profundo de nuestro país,  marcaron un tiempo de sistemática violación de los Derechos Humanos que provocaron  un grave deterioro de la calidad democrática en nuestro país.

    Sumando a su política represiva la aberrante violación a los DD.HH que representa dejar a  más del 40% de compatriotas bajo la línea de la pobreza, sufriendo el hambre y el desamparo por parte del Estado, sin acceso a una vivienda digna ni al sistema de salud y educación.

    El futuro afortunadamente no depende solo de la voluntad de la nueva coalición de gobierno sino de nuestro compromiso y lucha como organizaciones gremiales y sociales en las calle codo a codo hasta recuperar lo que el Macrismo quiso avasallar. De la misma forma que salimos a las calles cuando quiso imponer el 2x1, y tuvieron que dar marcha atrás.

    Es nuestra obligación manifestarnos libremente, defender nuestros derechos, continuar movilizándonos por la reincorporación de todos los despedidos en el Estado exigir al nuevo gobierno el desprocesamiento de los más de 500 compañerxs de ATE y la CTA A que hoy se encuentran a expensas de los jueces, y la libertad a los presos políticos.

    Quienes resistimos cada día fuimos construyendo ciudadanía poniendo el cuerpo en las calles y también en las urnas para cambiar este modelo. Por eso nuestra resistencia desde ATE Y CTA Autónoma no acaba.

    Tenemos que continuar fortaleciendo nuestra organización para recuperar cada derecho y  liberar la nación. Como así también manifestar, tanto aquí como allá, nuestra solidaridad con los pueblos hermanos del Estado Plurinacional de Bolivia y con la lucha del pueblo Chileno.

    Este es y será nuestro compromiso en el Día Internacional de los Derechos Humanos y siempre.

     


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